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Cerca de 80 moáis afectados por un incendio en Isla de Pascua: “Hay daños irreparables”

Las llamas, ya controladas, impactaron la cantera donde se fabricaron las milenarias estatuas de piedra volcánica


A la cantera del cráter volcánico Rano Raraku, donde los antiguos rapa nui fabricaron los majestuosos moais en Isla de Pascua, no pueden acceder carros de bomberos. Por eso cuando la Corporación Nacional Forestal (Conaf) recibió el pasado martes la alerta de un incendio en el territorio, tuvo que enviar a los bomberos a apagar las llamas a pie. La complejidad de la tarea, sumada a los fuertes vientos, permitió que las llamas arrasaran con 104 hectáreas de pastizales y perjudicaran unos 80 moáis. De las 416 estatuas de piedras erguidas en esa zona, un 20% ha sufrido algún deterioro producto del fuego -ya controlado-, según cifras preliminares entregadas este viernes por el alcalde pascuense, Pedro Edmunds, en un desayuno con periodistas en Santiago.

Hay moáis “totalmente carbonizados” y otros que aún se desconoce la afectación del fuego, que acelera el proceso de que la piedra se convierta en arena. “Por fuera muchos se ven bien, pero el craqueo está por dentro”, explicó Edmunds. El incendio ocurrió en una zona patrimonial especialmente sensible de la diminuta isla ubicada en medio del Océano Pacficio y parte de la región chilena de Valparaíso, situada a 3.600 kilómetros. Al ser la cantera de las misteriosas estatuas, todavía se pueden ver algunas inconclusas, incrustadas en la piedra volcánica, como el Te Tokanga, de 22 metros de largo y unas 200 toneladas de peso.

“El incendio a los moáis es muerte en vida. Los moais son nuestros ancestros, no es el monumento de la plaza Baquedano. Es la imagen, el alma del pueblo Rapa Nui. Que existan esos monumentos ahí es una lección de humanidad en el sentido de lo científico, de lo práctico, de la logística, de lo místico, de la planificación, y en el sentido de las deidades”, aseguró el alcalde, que ha ejercido durante cinco periodos de manera itinerante desde 1994.

En incendios anteriores, donde también se vieron afectados algunos moáis, científicos japoneses y chilenos del Consejo de Monumentos Nacionales han aplicado soluciones químicas en la piedra para brindarle una capa de protección. Antes de decidir qué acciones tomar, deben evaluar el daño en conjunto con la Unesco, que declaró la isla Patrimonio de la Humanidad en 1986.

Edmunds atribuyó el origen de las llamas a una quema de pastizales “que hacen algunos criadores de caballos y de vacas en la isla. Es algo histórico, siempre hay alguien que lo quema”. El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, adelantó este viernes que se investigará quién provocó el incendio y que la Conaf tendrá una brigada forestal permanente en Isla de Pascua durante todo el año.

El ministro también le pidió al alcalde “corresponsabilidad”. “Se requiere entender que autonomía no es autoaislamiento. Tiene que haber un trabajo técnico de supervisión que lo acepten con Conaf y también asumir la corresponsabilidad, ya que acá ha habido tomas de terrenos ilegales, incluyendo zonas del parque nacional”, sostuvo Valenzuela.

Ninoska Huki, jefa provincial de la Conaf en Isla de Pascua, explicó a La Tercera que la corporación “contrata brigadas en las temporadas de incendios forestales, y esa comienza en la segunda quincena de octubre hasta abril”, por lo que la brigada no estaba activa. Chile, además, es el único país del mundo donde sus bomberos trabajan de forma voluntaria y cada vez está siendo más difícil conseguir nuevos jóvenes que se unan al cuerpo. Desde el 1 de julio de 2020 al 21 de abril de este año ocurrieron 60 incendios forestales o vegetacionales en la isla, un 13% menos que en el mismo periodo del año anterior.

En su visita a Santiago, al poco de reabrir nuevamente la isla al turismo tras casi dos años y medio de cierre por la pandemia, el alcalde se reunió con el presidente Gabriel Boric y algunos de sus ministros para solicitar un reajuste presupuestario para Isla de Pascua. Como Rapa Nui vivía del turismo, el aislamiento dejó en “bancarrota” a la comunidad, según el municipio. De los 800 guardaparques contratados para prevenir incendios, limpiar, impedir que los turistas rayaran las estatuas, etc. en el parque de 16.000 hectáreas, ahora solo hay 120. La isla está recibiendo solo tres vuelos semanales -750 pasajeros-, comparado con los 14 que llegaban antes del cierre -8.000 pasajeros-. “¿Quién te va a venir a ayudar a apagar incendios si no le pagas? es así de simple”, afirmó el alcalde, quien no consiguió el reajuste para el presupuesto de 2023.

Fuente El Pais

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